Tomás siempre será el mar
El mar en su sentido más salvaje y luminoso. El mar risueño y cálido. Bohemio y contemplativo. Esa masa de agua azul infinita que sólo […]
El mar en su sentido más salvaje y luminoso. El mar risueño y cálido. Bohemio y contemplativo. Esa masa de agua azul infinita que sólo […]
Compañer@s: Sólo pa q no olvidemos lo hijoeputa q en el fondo siempre es, la vida dejó que la muerte –su par esquizofrénico, su yo
Durante mayo y hasta fines de julio del 2008, las audiencias orales y públicas del primer juicio contra Luciano Benjamín Menéndez y otros siete represores,
–Hace demasiado calor, le dije una tarde pegajosa de febrero a Tomás, allá por el 2006, algo abrumada ante la falta de vacaciones. –Si chica…,
Fue a comienzos del 2004 cuando nació la idea de entrevistarla. En aquel tiempo, con Tomás, trabajábamos juntos en la producción de la revista Culturas.
La Habana, 14 de abril de 2006 Hija de mi alma. Aunque aún quedan unos días para que nos encontremos otra vez, ya se va
A Carlos Ferreyra no puedo disociarlo de la imagen de Tomás. O viceversa. Será porque si bien lo conocí en 1999, cuando trabajaba como pasante
–“¿Y cuánto tiempo piensan estar por el interior?” – “Supongo que unos quince días”, le respondí con cierta naturalidad. Era mi primer viaje a Cuba.
Marzo de 2002. “Podrías hacer fotos de bodas ¿no?”, le dije una tarde de ánimos brumosos a Tomás Barceló. Recuerdo que solté aquella sugerencia como
Fue la pregunta que me lanzó Tomás una mañana calurosa de junio, mientras desayunábamos juntos, allá por el año 2000 en La Habana. – Claro, le respondí sonriendo