Tomás siempre será el mar
El mar en su sentido más salvaje y luminoso. El mar risueño y cálido. Bohemio y contemplativo. Esa masa de agua azul infinita que sólo […]
El mar en su sentido más salvaje y luminoso. El mar risueño y cálido. Bohemio y contemplativo. Esa masa de agua azul infinita que sólo […]
«Debes amar, el tiempo de los intentos, debes amar, la hora que nunca brilla y sino no pretendas tocar lo cierto. Sólo el amor engendra
Te imaginas el día que muera Fidel…?», me dijo Tomás una tarde de diciembre, en un tono de profunda angustia. Fue a fines del 2001, cuando
A Carlos Ferreyra no puedo disociarlo de la imagen de Tomás. O viceversa. Será porque si bien lo conocí en 1999, cuando trabajaba como pasante
Fue la pregunta que me lanzó Tomás una mañana calurosa de junio, mientras desayunábamos juntos, allá por el año 2000 en La Habana. – Claro, le respondí sonriendo