Tomás siempre será el mar
El mar en su sentido más salvaje y luminoso. El mar risueño y cálido. Bohemio y contemplativo. Esa masa de agua azul infinita que sólo […]
El mar en su sentido más salvaje y luminoso. El mar risueño y cálido. Bohemio y contemplativo. Esa masa de agua azul infinita que sólo […]
–“¿Y cuánto tiempo piensan estar por el interior?” – “Supongo que unos quince días”, le respondí con cierta naturalidad. Era mi primer viaje a Cuba.
Marzo de 2002. “Podrías hacer fotos de bodas ¿no?”, le dije una tarde de ánimos brumosos a Tomás Barceló. Recuerdo que solté aquella sugerencia como